El fresón de Huelva viene de California

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Florida Fortuna, Victory, San Andreas o Calinda son las principales fresas cultivadas en Huelva durante la campaña 2016-2017. Todas ellas pertenecen a programas de mejora genética de la Universidad de Florida (Fortuna) y de la de California (Andreas).

En los años cincuenta se cultivaban en nuestro país fresas casi silvestres. En los setenta, al comenzar la producción industrial, se buscaron variedades que fueran más resistentes en el tiempo que la tradicional fresa. Antonio Medina Lama importó el modelo californiano con una variedad más duradera, el fresón, nacieron las primeras cooperativas agrarias.

En la actualidad, el 73% del fresón plantado en Palos de la Frontera, Moguer, Lepe y en otros municipios de la provincia de Huelva paga licencias a universidades norteamericanas, según el último informe elaborado por Servifapa, servicio de estudios dependiente de la Junta de Andalucía. Así, por cada 1.000 plantas, los viveristas desembolsan en concepto de royalties 20 euros.

En conjunto, durante 2016 los freseros abonaron a planes de mejora genética estadounidenses más de 12 millones de euros, reconoce José Luis García Palacios, presidente de Interfresa, Asociación Interprofesional de la Fresa.

De la cosecha total de fresa española, el 90% se dedica a la exportación. Las ventas en el exterior han crecido un 15% durante los últimos cinco años, situándose en unas 290.000 toneladas. Alemania (30%) y Francia (20%) son los principales destinos de la fresa española. Durante los últimos tres años la cuota ha crecido hasta alcanzar las 90.000 toneladas. Tras esos dos países se sitúan Reino Unido e Italia.

Grufesa, formada por 40 agricultores de Huelva, es uno de sus principales exponentes, ya que vende en el exterior toda su producción. La firma facturó 44 millones de euros en 2016 y dio empleo a 500 personas.
La UE, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente e Interfresaestán promocionando Fresas de Europa frente a las de otros orígenes hasta 2018 en España, Francia y Alemania. La campaña Vive La Roja, en la que se invertirán 3,6 millones de euros, destaca su calidad, sostenibilidad ambiental, trazabilidad, seguridad alimentaria y pretende incrementar un 5% su consumo.